sábado, 9 de enero de 2021

Los 5 pasos en el proceso de comunicación.

 Los 5 pasos en el proceso de comunicación.

 Para que la comunicación ocurra, son necesarios algunos pasos básicos que caracterizan a este proceso:

 La intención de comunicar: se requiere de uno o varios emisores que quieran enviar a un mensaje. 

La codificación del mensaje: el emisor prepara el mensaje según el tipo de comunicación que vaya a emplear (verbal, no verbal, escrita o visual). 

La transmisión del mensaje: implica la utilización de medios o canales adecuados al código empleado en el mensaje (un correo electrónico o un mensaje instantáneo para enviar un mensaje escrito, una llamada o charla para una comunicación verbal, etc.) 

La recepción del mensaje: para que el mensaje pueda ser recibido, el receptor debe conocer el código en el cual le fue enviada la información. Por ejemplo, si se le envía una carta a una persona que no sabe leer, el proceso de comunicación no tendrá lugar. 

La interpretación del mensaje: aquí entra en juego el contexto del receptor, ya que dependiendo de factores biológicos, psicológicos, emocionales o socio culturales, el mensaje puede ser interpretado de múltiples formas que no necesariamente tienen que coincidir con la intención que tenía el emisor al momento de comunicar.



Elementos de la comunicación.

 Elementos de la comunicación Los elementos que componen el proceso de la comunicación son:  

Emisor: es quien transmite el mensaje 

Receptor: es el que recibe el mensaje. 

Código: es el conjunto de signos que serán utilizados para crear el mensaje (palabras, gestos, símbolos). Mensaje: es la información o conjunto de datos que se transmiten. 

Canal de comunicación: es el medio físico que se utilizará para enviar el mensaje, como carta, teléfono, televisión, internet, el propio aire, etc. 

Ruido: son todas las distorsiones que pueden influir en la recepción del mensaje original, y pueden ser tanto del emisor, como del canal o del receptor. 

Retroalimentación o feedback: en una primera instancia, es la respuesta del receptor hacia el mensaje recibido. Si posteriormente el emisor responde a lo enviado por el receptor, también se considera retroalimentación. 

Contexto: son las circunstancias en las que se desarrolla el proceso de comunicación. Tienen influencia directa en la interpretación del mensaje (espacio físico, marco de referencia cultural del emisor y el receptor, contexto social, etc.)



¿Qué es la Comunicación?

¿Qué es la comunicación?  

La comunicación es un proceso que consiste en la transmisión e intercambio de mensajes entre un emisor y un receptor.  En este proceso, además del emisor y receptor, participan diferentes elementos:  el código, que es el lenguaje empleado, el canal de comunicación, que es el medio usado, el contexto, que son las circunstancias donde se desarrolla la comunicación, el ruido o perturbaciones en la recepción del mensaje original, y la retroalimentación o feedback, que supone la respuesta hacia el primer mensaje.

El proceso comunicativo es esencial para la vida en sociedad: permite que los seres humanos se expresen y compartan información entre sí, establezcan relaciones, lleguen a acuerdos y sean capaces de organizarse.  La comunicación, además, puede llevarse a cabo de diferentes maneras: verbal, utilizando un lenguaje o idioma, o no verbal, valiéndose de gestos, lenguaje corporal o signos no lingüísticos.




Tipos de motivación.

 Tipos de motivación. 

Se reconocen generalmente dos tipos de motivación: la intrínseca y la extrínseca, dependiendo de si provienen de adentro o de afuera del individuo, respectivamente. 

 Motivación intrínseca. Se trata de la motivación que nace dentro del propio individuo, es decir, en los propios deseos de satisfacción de necesidades, autorrealización y/o determinación personal, independientemente de la validación o recompensa externa que pueda acarrear la conducta. Por lo general es el tipo de motivación más valioso y productivo, ya que genera altos márgenes de compromiso de parte del sujeto. 

Motivación extrínseca. A diferencia de la anterior, esta motivación tiene sus raíces fuera del individuo, es decir, en la expectativa de recibir una recompensa (material o no) que surge como subproducto de la acción o la conducta motivada. Este tipo de motivación es más débil que la intrínseca, ya que no proviene del compromiso interior del individuo, sino de la expectativa de un beneficio futuro.



¿Qué es motivación?

¿Qué es motivación?

 La motivación es uno de los aspectos psicológicos que se relaciona más estrechamente con el desarrollo del ser humano. No se caracteriza como un rasgo personal, sino por la interacción de las personas con la situación, por ello varía de una persona a otra y en una misma persona puede variar en diferentes momentos y situaciones.



Estilos de liderazgo.

Estilos de liderazgo.

1. Liderazgo autocrático: Se basa en aprovechar las ventajas del control absoluto de una sola figura sobre todos los trabajadores. Aquí, la probabilidad de que las ideas y sugerencias sean tomadas en cuenta es muy limitada, por lo que no deja muchas expectativas. 

2. Liderazgo burocrático: El líder burocrático basa su autoridad en el cumplimiento al pie de la letra de las reglas establecidas en un libro o manual. Su tarea principal es asegurarse de que todo lo que hagan sus colaboradores sea preciso. 

3. Liderazgo carismático: A través de la combinación entre encanto y magnetismo, el líder carismático desarrolla una atmósfera de motivación basada en un compromiso emocional para hacer que otra gente respalde su punto de vista y lo promueva con pasión.

 4. Liderazgo participativo o democrático: Aunque el líder democrático es el que toma la última decisión, en el proceso constructivo todos los colaboradores están invitados participar. Este método no solo provoca mayor motivación al tener el control de su propio destino, sino que además, favorece el desarrollo de nuevas habilidades.

 5. Liderazgo ‘Laissez-faire’: Consiste en dar libertad a los miembros del equipo de trabajo para manejarse por su propia cuenta. Solo es necesario llevar un buen monitoreo de las actividades y una constante comunicación con los colaboradores. El nombre se refiere a la expresión francesa “Laissez-faire”, que significa “déjalo ser”. 

6. Liderazgo orientado a las personas: Se encuentra completamente destinado a organizar, hacer de soporte y desarrollar los equipos. Aquí la participación es primordial, ya que a través de ella se tiende a empoderar a los miembros y a fomentar la colaboración creativa. En la práctica es muy común que se complemente con el liderazgo enfocado a la tarea. 

7. Liderazgo natural: Se trata de los líderes que no cuentan con un reconocimiento formal pero que sí logran la satisfacción de las necesidades de un equipo de trabajo de forma simple y natural. Este liderazgo es de carácter democrático, ya que los colaboradores participan en el proceso de toma de decisiones.

 8. Liderazgo orientado a la tarea: La focalización del líder se dirige a definir la labor y los roles necesarios, aunque en ese proceso no muestre un gran interés por el bienestar de su equipo. Si bien se logra entablar un orden, una planificación, organización y control, se presentan problemas de motivación y retención de los colaboradores.

 9. Liderazgo transaccional: El líder transaccional ayuda al colaborador a identificar lo que necesita para lograr los resultados deseados. La principal función del dirigente es lograr la obediencia del equipo de trabajo a través de recompensas y por lo regular no tiene participación, a menos que no se esté llegando a la meta. 

10. Liderazgo transformacional: En este estilo se motiva a los colaboradores a realizar un esfuerzo arduo y con ahínco, a través de la visión del líder. El método de trabajo es por metas en el lugar del interés propio de corto plazo. Así mismo, el logro y la autorrealización tienen prioridad sobre la seguridad.



Importancia del liderazgo.

 Importancia del liderazgo.




Características de un buen líder.

 Características de un buen líder

Tener un pensamiento positivo: De todas las características de un líder quizás el ser positivo es una de las más primordiales. Esto porque al comprender el potencial de la psicología positiva, se entenderá la mejor forma de implementar un aprendizaje en cualquier situación que se presente. 

Ser honesto: La verdad siempre debe ser la mayor arma de un líder. Si bien la realidad puede ser muchas veces dolorosa o molesta, esconder ciertas cosas puede complicar muchas situaciones. 

Saber delegar: Un líder no puede hacer todo solo. Pensar esto, es algo irrealista. Por lo que un buen líder necesita dejar solos y confiar en sus colaboradores para que el trabajo en equipo sea eficiente. Incentivar una buena 

comunicación: La falta de comunicación es la responsable del fracaso de muchas operaciones en las empresas. Así que incentivar una de utilidad es una de las maneras más sensatas de cultivar el éxito. 

Inspirar al grupo: Un grupo estará desanimado si se encuentra frente a la falta de motivación. El rol del líder está diseñado en parte, para inspirar y transmitir pasión a sus colaboradores.

 Establecer estrategias para una vida equilibrada: Una persona que vive solo para trabajar, nunca dará el 100% de lo que es capaz en el trabajo. Esto porque carecerá de energía. En cambio, aquellas personas que logran un correcto equilibrio pueden aumentar su productividad a grandes niveles. Es así como un líder debe asegurarse de que su equipo sea capaz de vivir un buen equilibrio entre su trabajo, vida personal o social. Puedes aprender a hacerlo poniendo en práctica el método 80/20.

 Alinear al equipo: Un equipo debe estar enfocado en una meta a largo plazo (misión), pero marcando objetivos realizables a corto plazo. Es el líder nuevamente el encargado de esta tarea.

 Dar créditos cuando corresponda: Las personas que hacen bien su trabajo o que alcanzan metas deben ser recompensadas, darles crédito para que se sientan motivadas y su confianza aumente.

Apreciar los logros: Para que un líder aprecie un logro no tiene que ser uno colosal, sino que también aquellos logros pequeños deben ser reconocidos. Aunque sea pequeños o modestos es bueno hacer esto. 

Fomentar el crecimiento: Un buen líder debe fomentar el crecimiento y desarrollo profesional y personal de sus colaboradores. Como resultado conseguirá aumentar la productividad del trabajo. 

Ser el guía: Un líder nunca deberá actuar como un jefe, mucho menos ejercer influencia usando el poder y la intimidación como herramientas principales. Hay que saber diferenciar entre guiar e imponer. 

Fomentar los buenos hábitos: Para que un proyecto sea exitoso, hace falta que sus colaboradores también sean felices y productivos, y la clave está en el fomento de los buenos hábitos de vida. Ayudarlos a que tengan una vida más sana y estable siempre. 

Mantener una posición neutral: Los favoritismos no deben existir en un ambiente sano de trabajo, mucho menos por parte del líder. Es por esto que uno debe enfocarse siempre en demostrar que a todos los colaboradores se les trata por igual, sin ninguna clase de distinción.

 



¿Qué es el liderazgo?

El liderazgo es un conjunto de habilidades que sirven para influenciar en la manera de pensar o de actuar de otras personas. Sin embargo, este término tampoco debe enfocarse nada más que en el hacer cambiar de parecer a las personas. Porque un líder también tiene la capacidad de tomar la iniciativa y proporcionar ideas innovadoras, y no solo de dar órdenes. El liderazgo tampoco equivale a una distribución desigual de poder. Y aunque sea el líder el que tenga la última palabra, es el trabajo en equipo el que da los mejores resultados.




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